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Jotaí y Ceesepe

Junio 12, 2009

Sus lectores estamos acostumbrados a las ilustraciones de su entonces esposa Joy Laville (en las ediciones a cargo del Grupo Planeta vía Joaquín Mortiz), sin embargo, y a vueltas con el tema de las portadas (estas vez de libros), Ibargüengoitia y su valiosa obra está asociada también con trabajos de primerísima calidad como los de, recientemente en «El niño Triclinio y la bella Dorotea» (2008, FCE), el monero Magú (aunque es ya la cuarta vez que ilustra alguno de sus cuentos), o incluso, en una edición francesa de Los pasos de López, «Les Conspirateurs» (2000, Phébus), con una ilustración del colombiano Fernando Botero. Así las cosas, además de estas bienvenidas, digamos, excepciones (amén de una ilustración de Guadalupe Posadas en la edición de Seix Barral de Estas ruinas que ves), y de aquellas portadas basadas únicamente en letra y color, Jorge Ibargüengoitia cuenta también con cómplices de la talla de Ceesepe: Carlos Sánchez Pérez (Madrid, 1958).

Ceesepe es, según su biografía en Wikipedia, «Pintor, ilustrador e historietista, [y] está considerado uno de los protagonistas de la “Movida madrileña”». En su página güeb uno puede dar fe de su larga y fructífera carrera profesional, y observar sus interesantes conceptos gráficos. Uno de ellos, pues, tiene que ver con los Dos crímenes de JI. De esto sé gracias no a la citada página (o a alguna búsqueda en Google) sino a la afortunada coincidencia de encontrar una edición ochentera (así tal cual) de dicha obra. Es, quiero pensar, una ya rareza, pues en sí la edición es alemana a cargo de Rowohlt Verlag y en estas fechas sólo se logran conseguir —y eso con suerte— ediciones por Suhrkamp (que no cuentan con ilustraciones en sus portadas).

Entonces, que buscando a Jotaí en alemán es que logro dar con esta peculiar portada de Ceesepe. Tuve, eso sí, la ayuda y paciencia de la encargada de la librería (fanática, me dice, de JI) pues, ya les digo, se metió hasta el fondo de sus libros y anaqueles para poder “regalarme” (en sí fue una compra-venta, por supuesto, pero en estas condiciones se entenderá el por qué del verbo) esta edición de Dos crímenes y, ya entrados en tales menesteres, una de la premiada Los relámpagos de agosto. Salí así con Zwei Verbrechen y Augustblitze bajo el brazo. Aquí de lo que les hablo (de la segunda no hay foto pues en sí, al ser editada por Suhrkamp, es tan sólo el título con fondo rojo):

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(cc) Portada de Dos crímenes, en edición alemana 1988

Como comenté anteriormente, algo de mucha razón debe de haber para que se den estas acertadas combinaciones artísticas. Uno como lector agradece que desde un principio se tengan estas cordiales atenciones y que antes de la lectura de la prosa se tenga la siempre bienvenida de una portada como ésta: que habla ya del tesoro que uno está por descubrir. Líneas, colores, formas, en fin, lenguaje visual que acaso nos prepara y advierte para ese otro lenguaje artístico, el de las palabras. Ojalá que en futuras ediciones de la obra de Ibargüengoitia —incluyendo sus traducciones a otras lenguas— siga habiendo espacio para este tipo de trabajos que, lo dicho, redondean el disfrute y placer de leer a Jorge.

Un par a la mexicana I: Andy Warhol

Mayo 13, 2009

Ambos son íconos en sus campos artísticos: Carlos Chávez y Andy Warhol. Sin embargo, el músico tiene una indirecta —acaso esperada— relación con el pintor: una cubierta de un disco. En el reporte de Fred Kaplan para el New York Times, además de relatar la anécdota, se nos cuenta que Warhol en ése su primer trabajo como ilustrador, copió figuras aztecas y utilizó una técnica llamada blotted-line (líneas difusas, se me ocurre como traducción). El disco en sí fue «A program of Mexican Music» (1949) que consistió en, esto no lo cuenta Kaplan, una ejecución de seis piezas bajo la batuta de Carlos Chávez, a saber: Sones Mariachi, La Paloma Azul, Xochipili-Macuilxochitl, Danza a Centeotl (de Los Cuatro Soles), Yaqui Music (Sonora) y Huapango Vera Cruz. Ésta es la portada de Warhol para aquél trabajo de Chávez:

 © Andy Warhol

© Andy Warhol

La nota de Kaplan se titula “The Pop of Warhol (Jazz and Rock, Too)”, pues bien, ya vimos que aquella incursión de Warhol en el mundo del diseño de portadas fue también The Mexican Music of Warhol.

Paso entonces al segundo de este par de artistas gráficos relacionados, afortunadamente, con la buena música mexicana. Ya les digo, vaya par, pero para ello vayan por acá

Co(n)razón

Mayo 7, 2009

Ayer por la noche me entero (vía un reportaje en la tv) de una particular, maravillosa, humana y alentadora historia ocurrida en el 2005 en un campo de refugiados palestinos en Jenin, Cisjordania. Los protagonistas son un niño de 12 años, Ahmad, y su señor padre, Ismail Khatib. El israelí Leon Geller (crecido en los EEUU) y el alemán Marcus Vetter dirigen en el 2008 su documental «Das Herz von Jenin» (El corazón de Jenin); recién en este febrero 2009 el documental ganó el premio “Cinema para la Paz” en su respectiva categoría. También, dicho sea, el filme tomó parte del 6° Festival Internacional de Cine Contemporáneo de la Ciudad de México (FICCO 09), y si bien la gente del blog oficial (cinécdoque) no escribió al respecto, Jorge Villalobos (de Nexos) escribe unas líneas, y el blog Cinerex le dedica una merecida reseña; además, aquí, en inglés, una valiosa crítica de Rasha Khayat del portal Qantara (puente en árabe).

Digo entonces que me entero porque en sí no he visto el documental. No obstante, gracias al reportaje, puedo ya afirmar —y confirmar— que el conflicto entre palestinos y judios (y cualquier otro de origen religioso y basado en nacionalismos) es producto de una ausencia total de razón en y entre ambas partes. El humilde y sencillo mecánico de autos, Ismail, con, literalmente, el corazón caliente (en menos de 12 horas tuvo que tomar la decisión de donar el corazón y demás órganos de su hijo asesinado, a niños que incluían los de los enemigos, es decir, judios) y cabeza fría (habló y tomó consejo de personal médico, familiares y amigos; así como encaró a los que desaprobaban la acción), extiende su brazo para tender ése su particular puente de entendimiento con los diferentes a él. Ofrece la mano y los medios para que las vidas de otros, y la suya incluída, puedan tener sentido.

El arriba referido texto de Khayat menciona que el filme retrata desde un sólo ángulo, que no se ocupa en mencionar que así como la decisión de Ismail salvó a otros niños (incluída la niña judía), pacientes palestinos también han sido salvados por donaciones de pacientes judios. Como fuere, y coincido con Khayat, el documental manda un mensaje de esperanza. Por supuesto, hasta para poder ver tal mensaje uno debe de hacerse de mente y corazón, pues, lo dicho, no faltará el que siga señalando a un bando en particular según el ángulo que se quiera escoger y, ojo, prescindiendo de aquello que ese padre en todo momento quiso tener y no abandonar: la idea de que ni religión, raza o nación puede conceder derechos exclusivos y convertir a un semejante en un enemigo. Cierto, Ismail acota que es con los niños donde no puede haber tales barreras, sin embargo, él mismo se encarga de mostrar que de hecho no hay lugar para que se siga insistiendo, entre niños y adultos, en tales formas y maneras de ver y clasificar al mundo.

Es decir, que en esta clase de lecciones (de esperanza y paz) los niños son los que suelen ser los protagonistas (y a veces por ello se llegan a minimizar las historias: “ay, bueno, pero son niños y pues no saben ni pueden ver todo el problema… no entienden”), pero esta vez es un adulto quien, con todo y su bagaje cultural y social, logra ver en ese particular momento (y que no es cualquiera, carajo, le acaban de matar a su hijo) que más vale actuar asistido de la lúcida razón y no con, sea, coraje, venganza, odio, miopía, cerrazón, en fin, estupidez. Así es pues como nos conviene mirar la historia (de la misma forma en que desde entonces Ismail logra ver a su hijo): con el corazón y con la razón. Sí es posible, y vaya que es necesario.

Envío: Para Corvan y Risp, que sin duda son un par de igual valor que Ismail y Ahmad.

250 Años: Hallelujah!

Abril 14, 2009

Acaso como una misa pagana, un grupo de sus feligreses se dieron cita en la noche del 13 para celebrar y conmemorar, respectivamente: un aniversario más (el 267) del estreno de tan especial obra y los 250 años de la muerte de su creador. Así, igual que en algunas parroquias hacen efectiva la Vigilia Pascual en la noche del Sábado Santo, ayer en la noche se escucharon las notas del Messiah para recibir —con una solemnidad propia de la fecha— el 14 de abril, día en que falleció Georg Friedrich Händel. Leer el resto de esta entrada »

Herbert

Marzo 9, 2009

Su nombre es bastante común en estas tierras, no así su apellido: Grönemeyer. Para llegar a él por fuerza se debe pasar por una inmersión en la Alemania de hoy día. Es decir, que su extensa obra se acota al mundo sajón y muy pocas veces se le puede escuchar —y apreciar— fuera de él. Recién en la Copa FIFA 2006 saltó, de nueva cuenta (antes lo hizo en Atenas 2004 junto con Youssou N’Dour), a la tarima mundial al componer e interpretar (junto con Amadou & Marjam) el himno oficial del evento: Celebrate the day. También, en estos menesteres de representatividad, fue el primer artista de lengua alemana en participar (en 1995) en un MTV Unplugged. Sin embargo, su peculiar estilo pocas veces encuentra un marco ideal que ayude a que su voz sea todavía más reconocida. La leyenda Charles Aznavour entra en escena. Leer el resto de esta entrada »

Seis de ocho

Febrero 25, 2009

Nada mal, creo yo. El Óscar ya fue y, sirvan cotejar, bien me hubiera dejado algunas ganancias. No muchas, cierto, pero sí algunas. Así las cosas, tengo que mejorar el ojo para actuaciones masculinas. Ahora bien, en mi defensa he de decir que como actor secundario me sigue pareciendo mucho mejor Seymour Hoffman que Ledger, y que aquí el premio fue más bien pretexto para un homenaje post mórtem. Luego, que no he visto Milk y que si hubiera visto aunque sea los avances creo que sí hubiera puesto al Penn en la quiniela. Ah, mi señalado favoritismo por la Winslet es lo que, espero comprendan, me da ese acierto; cosa que no hice con la Tomei, por lo que tomo también como acierto el voto a Penélope. O sea, que mejor dejo ya esto de la auto-felicitación y paso al corolario: El curioso caso nomás apantalla (y se puede vivir sin verla), Slumdog es redonda (y mejor es que se vea), Penn reafirma que es garantía y Winslet lo está afirmando (y me está gustando); Penélope no tenía mucha competencia, y Seymour Hoffman sí, y mortal. Sea pues.

En vísperas

Febrero 21, 2009

Rápidamente, algunos pronósticos de ganadores para eso que, para bien o para mal, es la gran premiación del séptimo arte, el Óscar en su edición 2009. Voy.
Actor protagonista: Frank Langella; Actriz protagonista: Meryl Streep (ó K. Winslet, mi favorita); Actor secundario: Philip Seymour Hoffman; Actriz secundaria: Penélope Cruz (ó M. Tomei); Película de animación: Wall-E; Director: Danny Boyle; Película: Slumdog Millionaire (pero mi favorita es The Reader). Luego, por “eficiencia” (nominaciones versus premios), la ganadora: Slumdog Millionaire; la perdedora: The curious case of Benjamin Button. Sea pues.

Der Vorleser

Febrero 19, 2009

Es de esas veces en que el idioma alemán se muestra todo preciso y exacto. No hay en español un verbo en particular para designar al que lee en voz alta para otros. En alemán basta una una palabra: vorleser. Es decir, que es tal acción lo que define a Michael Berg, pues no es que lea mucho o le guste leer (que ciertamente hay verdad en ello), sino que es quien le lee a Hanna Schmitz: es su Vorleser, su lector, su reader. Leer el resto de esta entrada »

Martha Toledo: 2 videos 2

Noviembre 20, 2008

Ahora sí, sin palabras. Con sólo sonido e imagen. En vivo, desde el DomForum, Colonia, Alemania (19/11/08), acompañada de los guitarristas Ricardo Alcántara y Jesús Chávez, interpretando:

«La Martiniana» de Andrés Henestrosa.

«Como de Treinta» de Susana Baca.

Una revolución en la revolución

Noviembre 14, 2008

Con esas palabras describe Mónika Krause a la circulación del libro «¿Piensas ya en el amor?», de Heinrich Brückner, en los hogares de La Habana, Cuba. Libro que por ella, Mónika, comenzó a leerse y consultarse. Eran los años 70 de una Cuba que se empeñaba en hacer valer su revolución pero que, sin embargo, mantenía intactos los papeles tradicionales del hombre y la mujer. Si bien se pugnaba por una emancipación de la mujer, hacía falta algo más que asambleas y discursos donde ésta tuviera más asientos y micrófonos disponibles. Hacía falta, sí, una revolución en la revolución, y Mónika la comenzó. Leer el resto de esta entrada »

Teca Huiini’

Noviembre 10, 2008

—Dígale que con cada parte de cada canción mi corazón se ha llenado todo, que he recibido el de ella.

Así fue como aquél hombre de, calculo, ochenta años resumió y agradeció aquella velada. No hablaba el mismo idioma y sin embargo, ya se ve, entendió acaso mejor que nadie lo que la música de aquella noche pretendió. Lo que pasó aquella noche; lo que pasó con él y su sentidos: no sólo el del oído sino, sobre todo, los restantes cuatro. Palpó la tierra caliente, vió el colorido de los trajes, olió las viandas de sus fiestas y las saboreó, y así escuchó a Juchitán. Estuvo en Oaxaca. Viajó a México. Conoció a Martha Toledo.
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Bohemiada

Marzo 12, 2008

Así, totalmente lúdica y sensorial puede ser una noche de bohemia. O al menos así debería de ser, pues vaya muestra que nos dan este par de voces caribeñas. En respectivo orden, Danny Rivera y Cheo Feliciano interpretan (gozan) Cosas del alma, de Pepe Delgado, La Gloria eres tú, de José Antonio Méndez, Poquita fe, de Bobby Capó, Delirio, de César Portillo de la Luz, y Juguete, de Bobby Capó. Danny hace de su voz una escalera y alcanza el cielo tisú; Cheo sencillamente delira sensualidad. Ambos tienen filin.

Retratos

Febrero 29, 2008

Xavier Velasco (1964), escritor, parte de un retrato de su niñez para su novela Éste que ves (Alfaguara, 2007). Los retratos hablan y cuentan sus propias historias. Son de hecho textos escritos a pinceladas; sus autores interpretan al protagonista (sean ellos mismos o terceros) y el resto de la tarea será a cargo del espectador: misión cumplida. Velasco, por ejemplo, termina la tarea (del retratista) con sus reflexiones alrededor de lo que ve, le pasa un nuevo filtro al retrato—de ése que ve— y escribe al respecto.

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