¿Preciado Himno?

Mientras la cantante Jennifer Hudson interpretaba emocionada y respetuosamente su himno nacional en la pasada edición del Super Bowl de la NFL (buscando acaso igualar a su colega Whitney Houston), Julio Preciado —cantante también— se hacía acreedor a una sanción (al menos en teoría) por parte de la Secretaría de Gobernación por su accidentada entonación del Himno Nacional Mexicano en la inauguración de la Serie del Caribe 2009. Sin embargo, así reportan, a pesar de la clara evidencia (incluídos abucheo generalizado en el estadio y un comunicado de disculpas firmado por el propio Sr Preciado) dicha Secretaría estudia la información.

Ni hablar de los organizadores del evento: ellos a lo suyo y han dejado todo en manos de los medios. En la página oficial del evento, de hecho, no hay referencia alguna a lo acontecido en esa noche de lunes (a menos que con su titular de «Inolvidable Apertura de la Serie» estén pensando en la desfachatez del cantante). Así, si se quiere un ejemplo (más) de cómo la Ley en México es, a ojos y oídos de todos, olímpicamente ignorada, dispensada y/o discrecionalmente aplicada, Julio Preciado y Gobernación hacen mancuerna.

O sea, que si unos lo dejan en manos de los medios, Gobernación pone manos (y ojos y oídos) en los medios. Según las notas de días siguientes (y hasta hoy) Gobernación estudia los videos. O sea, que no es al parecer clara la manera en que el cantante incumple la Ley Sobre el Escudo, la Bandera y el Himno Nacionales (Artículos 38. y 39.); no es claro, pues, que apenas pasados algunos segundos la gente misma en el estadio señalara (con gritos y rechiflas) la falta y no cesara hasta acallar al cantante. Tampoco es claro que, a diferencia de Jorge Muñiz en 1989, Julio Preciado además de olvidar interpreta la letra de un modo que hace pensar en los efectos del alcohol o drogas. No es, insisto, claro. De ahí que, lo dicho, se tenga que estudiar el caso.

Como fuere, en lo que llega la sanción, no queda sino seguir aplaudiendo interpretaciones de terceros y quedarnos en espera de que al menos un símbolo… Es verdad: todo esto parece un juego macabro de palabras; nos movemos entre símbolos y simbolismos. Que un símbolo patrio esté sujeto a tales interpretaciones y estudios, no es más que parte del simbolismo en el que México se mueve. Es expresión de nuestros erosionados símbolos. De nuestro, tal cual, desprecio.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s