Lichtenberg y #ReadWomen2014

Sin duda la belleza masculina no ha sido lo suficientemente trazada por las únicas manos que mejor pueden hacerlo: las femeninas. Siempre me es grato escuchar de una nueva poeta. Si tan sólo (ella) no se formara según la poesía masculina, ¡qué no se podría descubrir ahí!
Georg Christoph Lichtenberg [Sudelbücher, F 1077; 1776-1780]
versión de maag

Juana_Inés_de_la_Cruz«¿Qué podemos saber las mujeres sino filosofía de cocina?… Si Aristóteles hubiera guisado, mucho más hubiera escrito.»
Juana Inés de la Cruz (1691) en respuesta a Carta de sor Filotea de la Cruz

Más de Lichtenberg en Twitter: @GC_Lichtenberg;
Más del #ReadWomen2014 en inglés: by Joanna Walsh.

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Insultos y similares

  • viejo pendenciero
  • viejo remendado
  • inmundo
  • pellejero
  • manchón
  • impostor
  • carademono
  • necio
  • vieja puta
  • espurio
  • bruto
  • granuja
  • torpe
  • bocafloja
  • bellaco
  • canalla
  • burro
  • bribón
  • jetadechango
  • zoquete
  • estúpido
  • malandrín
  • pillo
  • ladrón
  • golfa
  • tarado
  • güey
  • cabrón
  • guarra
  • tipejo
  • saco de pulgas
  • pedazo de tonto
  • carne de horca
  • hatajo de puercos
  • patán
  • sinvergüenza
  • mequetrefe
  • pícaro
  • mocoso
  • pico de pájaro
  • cachorro
  • haragán
  • pilluelo
  • desperdicio de pan
  • colilla
  • cobarde
  • bruja
  • chusma
  • carroñero
  • prostituta de regimiento
  • fanfarrón
  • irse al diablo
  • que te viole el diablo
  • que te parta un rayo
  • verselas mil veces negras
  • rayos y centellas
  • pasar apuros
  • ¡santos cielos!
  • ¡demonios!

@GC_Lichtenberg (1775)

NB. El original en alemán (con * sin traducción en la lista):

Schimpfwörter und dergleichen

alter Krachwedel; alter Hosenhuster; Dreck auf den Bart (Araber); Bärnhäuter; Schandbalg; Betrüger; Lork*; Affengesicht; Narre; Matz*; alte Hure; Bankert; Flegel; Rekel*; Bengel; Tölpel; Gelbschnabel; Schuft; Hundsfott; Esel; Schlingel; Maul-Affe; Klotzkopf; Dummkopf; Schurke; Spitzbube; Dieb; Hure; Nickel; Mensch; Drecksau; Schlampe; Vettel*; Luder; Lausewenzel*; Flöhbeutel; Galgenschwengel; Galgenvogel; Sauwedel; Lümmel; Saulümmel; Laffe; Schelm; Rotzlöffel; Schnauzhahn; Hundejunge; Poltron; Lausebalg; Schandbalg*; Scheißmatz; Knasterbart; Memme; Hexe; Canaille; Trulle*; Schind-Aas; Regiments-Hure; ————Nickel; hol dich der Teufel; daß dich tausend Teufel zerreißen; daß dich der Donner und das Wetter erschlüge; daß du tausend Schwere Not hättest; daß du die Kränke hättest*; Blitz, Hagel, und alle Wetter; Schwere Not!; Himmel Sakrament!; Potz Donner, und der Teufel*; Tausend Sakrament*; Beim Teufel.  [D 661]

Los caracteres de @GC_Lichtenberg

«¿No es curioso que una traducción literal casi siempre sea mala? Mas todo puede traducirse bien según se entienda al idioma—a sus hablantes».

La cita es mi traducción de Georg Christoph Lichtenberg en un apunte que, si literal, no cabría en 140 caracteres; Juan Villoro lo escribió así:
«¿No es curioso que una traducción literal casi siempre sea mala? Sin embargo todo se puede traducir bien; ahí se aprecia qué tanto se entiende un idioma, es decir, qué tanto se conoce al pueblo que lo habla».

Y aquí el original (en alemán):
«Ist es nicht sonderbar, daß eine wörtliche Übersetzung fast immer eine schlechte ist? Und doch läßt sich alles gut übersetzen. Man sieht hieraus, wie viel es sagen will, eine Sprache ganz verstehen; es heißt, das Volk ganz kennen, das sie spricht».
[I/324,1]

Me interesó «tuitear» a Lichtenberg porque a diferencia de otros escritores y sus citas citables, los textos (de no más de 140 caracteres) del anglófilo alemán son en sí el todo. Así, empecé directamente con el trabajo de Villoro en Aforismos (FCE 1989); esto es, leía, subrayaba, contrastaba con la version original (en Südelbucher, Insel 1984) y publicaba el «tuit».

Digo contrastar pensando en traducir. El esfuerzo es para evitar que @GC_Lichtenberg sea un copiado y pegado del trabajo de Villoro. Cada vez más voy directo al Südelbucher y trabajo con ello —pero de Villoro, claro, siempre procuro la compañía.

Cualquiera que lea la obra de Lichtenberg descubrirá en ella apuntes que caben en menos de 140 caracateres. Son, caray, «tuits». Textos que en español (y otras lenguas) están desperdigados por la web y que pocas veces tienen un espacio a la medida (pun intended): de ahí —también— que yo abriera en Twitter una cuenta en español para Lichtenberg. (A la fecha, 29/09/2011, hay solo dos cuentas más para él: una en alemán, con 85 tweets, y otra en inglés, con 12 tweets; así, esta en español es la de mayor cantidad de tweets y seguidores, 179 y 393 respectivamente.)

Por supuesto, no todo G.C. Lichtenberg cabe en @GC_Lichtenberg —y tampoco, lamentablemente, con alguna clasificación à la Villoro, e.g., «Ángeles y animales», «La barbarie ilustrada», «Las causas», o con la del propio Lichtenberg —con letras y números— pues tendría que hacer uso de los hashtags (and I don’t want to make a hash of it).

Como leo doy. Algunos apuntes —como el citado arriba— traduzco y ajusto en longitud, pero en general evito el recorte (que Villoro, por ejemplo, sí hace en su libro). Lo dicho, procuro los «tuits».

Sobra decir que puede haber de todo con @GC_Lichtenberg, desde tropos hasta aforismos, pasando por epigramas y una que otra sorpresa. Recién —temerario acaso— publiqué el siguiente serventesio:

Más devota y hermosa que Lucía
No será fácil ver a otra rezar,
Pues en cada oración se arrepentía
Y a todos cosquilleaba el pecar.

que en el «tuit» prescinden de la explicación de Lichtenberg, a saber: «A una hermosa muchacha que en la iglesia/ tan devota estaba». Seguí la estrofa de Villoro y su Lucía —que hago también mía por motivos personales— en el primer verso, pero después aquella así reza:

Más devota y hermosa que Lucía
No se verá rezar a otra mujer
Se arrepiente en cada letanía
De lo mismo que invita a cometer.

Ambas son versiones del original (en alemán):

Auf ein schönes Mädchen, das in der Kirche
sehr andächtig war.

Andächtiger und schöner als Lucinden
Wird man nicht leicht ein Mädchen beten sehn;
In jedem Zug lag Reue für die Sünden
Und jeder reizte zum Begehn.
[B 294]

Además de Lucinda (que, ya se ve, era por demás linda), advertí que Lichtenberg no canceló del todo la posibilidad de ver más muchachas como ella y, sobre todo, nos contó —explicó— lo ocurrido en aquella iglesia: la belleza de la devoción. Quise entonces mantener el tiempo verbal (indicado desde la dedicatoria, que Villoro por su parte transcribió así: «En la iglesia, acerca de una muchacha/ hermosa, sumamente devota.») y diluir, digamos, la culpabilidad de ella.

Ese cosquilleo me resultó natural para con Lichtenberg; todavía más, el propio Villoro le hace un apartado, Las mujeres, en el no-prólogo «La voz en el desierto» de Aforismos y escribe, cito: «Lichtenberg se veía a sí mismo como un precario equilibrista entre la mente y el cuerpo. ¿Cómo resistir a dos fuerzas tan poderosas: el estudio de las estrellas y el cuerpo femenino? El esbelto cuello de una mujer podía hacer que todas sus teorías se fueran a pique […]».

En suma, la devoción de la belleza.

Así pasa y queda @GC_Lichtenberg.