Asonancia del tiempo, de Waldo Leyva

Y solo contra el mundo levantó en una estaca
su propio corazón el único que tuvo
—Juan Gelman

Si ya no estoy cuando resulte todo,
cuando el tiempo en que viva ya no exista,
cuando otros se pregunten si la vida
es el triunfo del hombre, o es tan sólo
un perenne comienzo, un grito sordo,
el rasguño en la piedra, la porfía
inútil del abismo, pues la cima
puede llamarse altura porque hay fondo.
Cuando todo resulte, sólo quiero
que alguien recuerde que al fuego puse
mi corazón, el único que tuve,
que yo también fui “hombre de mi tiempo”,
que dudé, que confíe, que tuve miedo
y defendí mi sueño cuanto pude.

Waldo Leyva
(Poeta y ensayista cubano)