Una canción hecha pública en YouTube

Ni siquiera el título de la canción fue el del video que el 15 de octubre de 2015 alguien subió a YouTube. Un video de aficionado con una cara conocida por algunos: Steeven Sandoval. El video ya acumula más de un millón de vistas. Sandoval e hijo cantan lo que el usuario tituló como «la canción más bonita de todos los tiempos»: “Como tu sangre en mi cuerpo” de Caridad Castañeda y Jessica Duval.

Casi un mes después (noviembre 2015) vuelve a subirse un video con Sandoval e hijo (otro, no el mismo del video anterior) interpretando al alimón el mismo tema. Esta vez el video al parecer es subido por alguien de la familia Sandoval. El video lleva medio millón de vistas. El dato familiar es de subrayar pues a la postre resultará un elemento controvertido.

La tercera vez que se sube el tema a YouTube es en marzo 2016: interpreta el mariachi Nuevo Tamazula. Otra vez es un video de aficionado, es decir, una grabación donde el intérprete canta más bien en un escenario improvisado y alguien toma el video con un celular, suponemos, y lo sube a la red y todo resulta más bien amateur y poco profesional (así los cantantes tengan, como se sabe en el caso de Steeven Sandoval e incluso este mariachi, una carrera profesional que los respalde). Pocos días después se sube el que quizá sea, ahora sí, un video hecho, mal que bien, por profesionales, y el primero para este tema que nos ocupa. Los intérpretes son Baytiare Matias-Agustín e hija. Obviando la calidad, el video es interesante por ser la primera versión padre e hija y, además, un cover (pues en lugar de una versión ranchera se presenta una grupera).

A partir de esa tercia, la lista de videos subidos a YouTube con esta canción continúa por decenas; los intérpretes son varios y desconocidos. Hay también versiones karaoke (la primera en abril 2016). Con Sandoval no vuelve a haber otra sino hasta julio 2016, es una boda y, como en las veces anteriores, un tercero es quien toma el video y lo sube a YouTube; luego, en marzo 2017, de nueva cuenta Sandoval e hijos cantan la canción y alguien los toma y los sube a YouTube.

En mayo 2017, año y medio después del supuesto estreno en YouTube, la canción por fin es interpretada por, se dice, el cantante a quien estaba destinada: Pepe Aguilar. Es la feria de San Marcos y un aficionado —¿qué haríamos sin los aficionados?— toma a Aguilar e hija interpretando el tema. Esta vez el video es el de un concierto, un evento muy diferente a lo que se había visto en los videos anteriores de YouTube, es decir, veladas, bohemias, reuniones familiares, restaurantes o salas de hogares haciendo las veces de estudios de grabación, en fin, lugares donde al tomar el video no hay dinero de por medio, tan sólo el interés genuino de cantar por cantar.

Tal cantar por cantar fue acaso lo que motivara, finalmente, a que alguien como Pepe Aguilar se interesara por la canción. El título, por cierto, se acortó a “Tu sangre en mi cuerpo” y, dicho sea, la interpretación quedó como Ángela Aguilar featuring Pepe Aguilar, es decir, no es Pepe el protagonista.

Así, desde que en lugares como YouTube se diera a conocer casi accidentalmente la canción (pues se publicó en un canal de apenas 18 mil suscriptores con videos más bien de poco perfil musical), el tema pegó y fue interpretado por decenas. La versión de Steeven Sandoval sobresale por dos razones: 1) haber sido la primera en darse a oír en YouTube y 2) llegar a ser la más popular de entre todas las que siguieron a aquella primera vez. Con todo, el millón de vistas de esa versión casera es superado con creces por la versión oficial de los Aguilar: 7 millones y contando. Steeven Sandoval, sin embargo, sigue siendo reconocido en los comentarios youtuberos como el pionero y, sea pues, un usurpador o ladrón, según gente cercana a las compositoras, por haber cantado y dejarse grabar y publicar aun cuando no tuviera el permiso autoral.

Jessica Duval, autora de la música, resulta ser hermana de Steeven Sandoval. Ella y Caridad, no obstante, cedieron derechos para grabación sólo a los Aguilar. Dicho de otro modo, nadie de los tantos cantantes y cancioneros que se pueden oír cantándola en YouTube tiene los derechos legales de grabarla: y sin embargo, encantados, la cantan. La gente cercana a las compositoras hablan de que Steeven quemó la canción y que no respetó los derechos autorales. La pregunta inmediata sería ver dónde están las supuestas cenizas: ¿en los más de siete millones de vistas de la versión Aguilar?

La canción mucho le deberá más bien a Sandoval y admiradores: fueron ellos quienes mejor que nadie la dieron a conocer. Casi podría apostar a que de no haber pasado, la canción, por tantas voces, incluida la de Sandoval, los Aguilar no habrían volteado a ver y oír la popularidad y el pegue que puede tener un tema como este.

De derechos autorales, triste es sin duda que casi nadie repare en los compositores de canciones como estas, donde los intérpretes suelen ser los que se llevan todo el crédito. Tanto se lo llevan que incluso en el video oficial de los Aguilar no hay referencia alguna a las compositoras. Ninguna. ¿Es el precio de ceder derechos? Todavía más, en el video-blog de los Aguilar, cuando se le pregunta a Ángela sobre la historia de la canción, la respuesta sorprendería a los defensores de Caridad y Jessica: «La escribió José Luis Roma con unos amigos, y pues como es muy amigo de mi papá le dijo ‘esta canción es para ti, te va a encantar, para tu hija’, y pues nos encantó y la grabamos luego luego». La grabación, al menos como está registrada, fue apenas en este 2017 (y estuvo disponible en plataformas digitales a partir del primero de junio). Steeven Sandoval, por su parte, en su canal oficial, donde sólo hay un video con la canción, aclara debidamente el asunto autoral, aun no diga, desafortunadamente, quiénes son los autores.

Cierro con este apunte. Caridad Castañeda, en su página de Facebook, incluye a Roma en la autoría y, en un post, aclara que escribió la letra en 2007; Caridad, ni duda cabe, celebra que sean los Aguilar quienes den a oír su canción. El seis de mayo de 2017, el mismo día en que el arriba señalado primer video de los Aguilar cantando el tema se publicara en YouTube, Caridad escribe, después de festejar la interpretación de los Aguilar, que el tema «es para todos ustedes que la han seguido e interpretado, que la han dedicado y disfrutado en diferentes versiones y en otros países.» Me imagino que se podrá incluir, por qué no, en ello a la versión de Steeven Sandoval.~

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Más vale un mal conocido que porcentajes por conocer

No parece del todo lógica la comparación de porcentajes de opinión e intención de voto entre los candidatos de MORENA: sólo si se conocía al candidato se indagó al respecto y después, con fórmulas, se procedió a la comparación. Ésta sería más natural, y lógica, si sólo se comparara, sin fórmulas de por medio, a aquellos candidatos que el encuestado conoce por igual, es decir, conozco a los tres, por ejemplo, y de esos tres votaría por fulanito. Sencillo y directo; fin de la historia.

Con la metodología del estudio, según la fórmula

indicador de voto=%Conoce * %sí

se podría tener un caso donde de dos candidatos uno sea conocido por el 99 % y otro sólo por el 10 %, y de votar, el más conocido tenga un ‘sí’ de 10 % y el menos conocido un ‘sí’ de 99 % Ambos tendrían, según la fórmula, igual intención de voto, ¿por cuál se decidiría Ud.?

En la ratonera ha caído un ratón

Hoy toma posesión como presidente de EEUU el señor Trump. Estos días ha sonado en casa una canción en particular: “El ratón vaquero” de Crí-Crí; a mi hija le encantó. A mí también me gusta la canción (sobre todo en esta reciente versión con el tenor Javier Camarena).

De Crí-Crí se ha dicho que sus letras eran algo más que coplas infantiles, incluso, de algunas en particular, que eran juegos (¿albures?) de doble sentido. “El ratón vaquero” bien puede ser un ejemplo de estos supuestos trasfondos de la obra de Crí-Crí.

El gringo ratón, en sus propias palabras, es un manly cowboy; en su actitud, ladino y pendenciero. ¿No es el mentado Trump un ratón de estos? Crí-Crí no suelta al ratón: aunque le hable en chino no lo dejará salir. ¿A qué le tiras cuando sueñas, Crí-Crí? A que en la ratonera caigan gringos de estos.

vaquero

Mujeres a los cuarenta*

A los cuarenta
aprenden a cerrar despacio
las puertas de los cuartos a los que
no han de regresar.

En el descanso de un rellano
sienten
bajo sus pies moverse cual cubierta
aunque sea ténue el oleaje.

Y en el fondo de los espejos
redescubren
la cara de la niña que se prueba
el labial de la madre en secreto

Y la cara de aquella madre,
tibia con el misterio del cosmético.
Son ya ellas mismas más madres que hijas.
Algo las llena, algo

que es como el sonido del ocaso
y los grillos, inmenso,
llenando bosques al pie de laderas
detrás de sus hipotecadas casas.

DONALD JUSTICE
*versión MAAG, la original versa sobre hombres: Men at Forty

Ideas peregrinas para el transporte de la ciudad de México

En lo que se decide modernizar al transporte público de la ciudad de México, y de cara a las últimas situaciones de contingencia ambiental, yo habilitaría un transporte emergente: el ejército, la armada de México, de chafirete. Así, con marcial orden, los autobuses cubrirían las rutas principales, es decir, las zonas con mayor conflicto. Al mismo tiempo prohibiría, por no decir sacar de circulación, a toda unidad con niveles de contaminación no tolerables. Al fin y al cabo se está frente a una emergencia (cf. el temblor del 85)

Eso por el lado público, del privado no tomaría mayor medida que la de incrementar el precio del estacionamiento en zonas, otra vez, de mayor conflicto. Algunas calles, incluso, las cerraría al tráfico de particulares, con miras a un reordenamiento de circulación: menos acceso al transporte privado y mayor al público. Los taxis no serían la excepción y seguirían los lineamientos del auto privado. El programa Hoy No Circula funcionaría como siempre (es decir, sin funcionar realmente) y no distrairía la atención del problema principal: las faltas de opciones del transporte público.

De vuelta a lo público, intentaría por todos los medios hacer más eficiente al transporte público. La medida del ejército se justificaría, lo dicho, como una situación de emergencia en lo que se reglamenta y reordena al sistema actual de concesiones. Tanto las rutas como las unidades se someterían a un proceso que, a su vez, tenga como eje un plan maestro de transporte urbano. No todas las rutas son iguales y no todas las unidades tienen que ser de un solo tipo. El plan de emergencia bien podría iniciar esa diferenciación: aquí este tipo de transporte con este número de paradas; allá este otro tipo de transporte con ese otro esquema de paradas. El precio, dicho sea, se procuraría “único”: abonos para uso en todas las redes y tarifas más o menos homologadas entre los distintos tipos de transporte (metro, bus, metrobus, tranvía, etc.). El objetivo es que la(s) opción(es) final(es) de transporte sea(n) la(s) que se acomode(n) mejor a las zonas de salidad y destino, sin menoscabo de la comodidad del usuario durante todo el trayecto y, también, de la calidad de tránsito del resto de los habitantes de la ciudad.

[continuará]

Modales quijotescos

«Ten cuenta, Sancho, de no mascar a dos carrillos ni de erutar delante de nadie.»

Lo que también olvidó un joven vienés este pasado siete de febrero es aquel otro consejo de don Quijote a Sancho: «No comas ajos ni cebollas, porque no saquen por el olor tu villanería.» Tras comer un döner con demasiada cebolla —explica el mismo joven— un ruidoso eructo salió de sus entrañas, para su suerte, demasiado cerca de un policía. Éste lo reconvino con una multa (de setenta euros). La falta: «ofensa a los buenos modales».

Sancho no entendió en su momento aquello de erutar. Don Quijote le explicó que se refería a regoldar, vocablo entonces “muy significativo” pero “uno de los más torpes”. Sancho comprendió la idea e incluso reconoció que ese consejo lo habría de tener más en cuenta pues eso de regoldar, es decir, eructar, lo solía hacer muy a menudo. Por otra parte, lo que el joven vienés no entendió del todo fue la sanción; hizo, no sin sorna, eco de su historia en Facebook, y es la hora en que este próximo sábado se planea un eructo masivo en el lugar de los hechos.

De tal historia vienesa sólo hay la versión del joven en cuestión y la foto de la multa. Nadie grabó ni transmitió en vivo. La sanción (con hasta ahora suficiente sustento legal) a los modales del joven vienés no merecen, según la reacción de la gente, sanción alguna y sí, más bien, una curiosa insurgencia. La torpeza, parece ser, vino del policía y de su entendimiento de los vocablos de la ley. Lo significativo resulta ser entonces la actitud del joven (y de sus seguidores): gobernador ya de esa su ínsula de particulares modales. Provecho.~